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7 tips para elegir un buen
Cuenco Tibetano
Por: Germán Jungbluth

Si estás buscando un Cuenco Tibetano, probablemente te toparás con un gran numero de opciones, historias, mitos, y muy probablemente un fabricante, importador o vendedor que te asegure vehementemente que los suyos son los mejores. Existe muchísima información alrededor de estos hermosos instrumentos de mágicos sonidos, pero también encontraras información que resulte contradictoria. 

 

Así que armamos esta guía para que conozcas las opciones y estés bien informado antes de elegir.

1.- Su procedencia: Tendemos a admirar las cosas que vienen del extranjero, especialmente de Oriente. Nos suelen contar que los mejores cuencos  son hechos en la India, algunas veces esto puede ser cierto pero la mayoría de veces, lamentablemente no lo es. Hoy en día se elaboran cuencos en muchas partes del mundo ademas de Oriente, como Estados Unidos, Alemania y Argentina. Países donde se ha logrado el mejor nivel de calidad para estos instrumentos, combinando técnicas ancestrales con métodos modernos. En la actualidad, India y Nepal dejaron de ser el centro de actividad, desvirtuados por el turismo y el comercio, quedan escasos fabricantes que logren instrumentos de destacable sonido. 

2.- El método de fabricación: Este es el punto donde más se diversifican los caminos y las historias. Existen tantas formas de hacer un cuenco como formas de pensar . Algunas mejores que otras, algunas muy poco deseables. Entre las mejores técnicas, sin orden de prioridad, están el martillado, el repujado artesanal y el estampado. Entre las no muy buenas, están el método de fundición y otros métodos industrializados. Aquí te contaremos un poco sobre cada uno: 

+ El martillado: Si bien es la técnica más antigua y una de las mejores, esto no siempre asegura la calidad de un cuenco. Desde sus inicios, este fue el método preferido de los fabricantes, era prácticamente la única forma que existía de hacer un cuenco en aquel entonces. En la actualidad sigue siendo el método de elección de algunos fabricantes pero es difícil encontrar quién los elabore y afine de la forma correcta. Es muy común encontrar cuencos martillados con mucha pasión, pero con un grado de afinación muy pobre. Es una técnica que requiere muchísimo conocimiento y años de experiencia, que muy pocos fabricantes en el mundo realmente dominan.

+ Repujado: Si el termino te resulta extraño, es un método muy similar al que se usa para hacer vasijas de cerámica. En el que se hace girar la pieza a una determinada velocidad, y se va formando con el contacto de las manos, o herramienta en nuestro caso. La mayor ventaja que presenta este método es la homogeneidad. Esto quiere decir que todas las partes del cuenco presentan un mismo nivel de tensión y dureza, lo cual representa un grado de afinación y armonía mucho mayor en el sonido del cuenco. Este es el punto más difícil de lograr en la técnica del martillado, ya que cada golpe agrega una gran cantidad de tensiones irregulares. Un muy experimentado fabricante debería poder lograrlo, pero rara vez es así. La mejor forma de reconocerlo es escuchar una relación armónica entre todos los sonidos que emite el cuenco. En términos simples, si el cuenco suena hermoso, fue bien elaborado. Si suena raro, no lo fue. El repujado puede ser hecho de forma artesanal o industrial, la mayor desventaja que este método puede presentar se da a nivel estético. Ya que cuando el cuenco es elaborado de forma industrial, la maquina deja marcas circunscriptas en el cuenco, similares a las de los platillos para baterías. Si el cuenco es elaborado de forma correcta y artesanal, no encontraras marca alguna, pero si el más maravilloso sonido.

+ Estampado: Es una de las técnicas más modernas que existe, comúnmente usada para elaborar partes de autos, ollas, lamparas, entre otros. Si el método es bien empleado, permite alcanzar un muy buen nivel de calidad sonora. Cabe recalcar, que es un método 100% industrializado. Si el resultado es lo que cuenta para vos, y no el medio, esto no debería importarte mucho. Pero si lo que buscas es un instrumento artesanal, elaborado con amor y dedicación por las manos de un ser, este método no será tu favorito. 

+ Fundición: Desde cualquier punto de vista, este es el método de elaboración menos deseable para hacer un cuenco. Ya que obtiene los resultados más pobres a nivel calidad, resonancia, vibración, volumen, peso, acabado, etc. Son fácilmente reconocibles por su interior rugoso, similar al revoque de una pared antes de ser pintada. En el caso de los cuencos importados, este método puede ser combinado con un dibujo muy llamativo, en un intento por rozar la cultura budista.  Este método es utilizado por quienes buscan una producción rápida o voluminosa, y suelen cumplir más la función de adorno que de instrumento musical o terapéutico. Son cuencos muy pesados, muy agudos y de baja sonoridad.

3.- Los metales que lo componen: El punto más controversial y maravilloso al mismo tiempo. La alquimia del instrumento tal vez sea la parte más mágica en la gestación de un nuevo cuenco. Es importante saber discernir lo que es útil de lo que no. Pero sobre todo, lo que es cierto de lo que es falso. Si sientes tanta fascinación por el numero 7 como nosotros, que nombramos esta nota como los "7 tips para elegir un cuenco", probablemente también te hayas enamorado del mito de los 7 metales. Esta historia cuenta que un buen cuenco necesita estar compuesto por 7 metales para ser bueno, si bien en la teoría este mito es hermoso, es totalmente infundado.

 

Estos metales serían el Oro, la Plata, el Cobre, el Mercurio, el Estaño, el Hierro y el Plomo. De comienzo, este mito se desmorona al encontrar que no todos estos metales son "aleables", es decir, no pueden mezclarse entre si. Como el Mercurio y el Oro. O que algunos de estos son tan tóxicos, que el simple hecho de entrar en contacto con ellos genera un altísimo nivel de toxicidad en tu piel, como el Plomo y el Mercurio. Son metales que realmente no quieres tener en tu cuenco. Existen fabricantes que para resonar con el mito, idearon su propia mezcla de metales, que poco tiene que ver con la propuesta del mismo, pero cumplen con el rotulo "Cuenco de 7 Metales". De esta forma aprovechan la oportunidad de cerrar algunas ventas. Múltiples estudios han demostrado que la  numerosa adhesión de metales, no representa un factor provechoso o necesario para la calidad del cuenco.

 

Te recomendamos que, si encuentras un cuenco que dice contener 7 metales, solicites con este, una certificación del contenido. De esta forma podrás saber que porcentaje de Oro o Plata contiene, o si contiene metales que pueden ser perjudiciales para tu salud a largo plazo. Si no recibes una certificación con tu cuenco, no te preocupes! Podes usar el microscopio metalofográfico que, todos tenemos en casa?¿. 

Los estudios han demostrado que los mejores metales para lograr un excelente cuenco son: El Cobre, el Zinc, el Estaño, y el Niquel, combinados de distintas formas o aleaciones. Son los metales que encontrarás en los mejores cuencos Nepaleses de antaño. Fuera de eso, realmente no necesitas gastar una fortuna en un cuenco que contenga partículas de Oro. 

4.- La intención de quien lo vende: Aquí es donde entra en juego nuestra intuición, saber leer a quien nos ofrece el cuenco. Poder identificar si en frente tenemos a un ávido importador, dispuesto a contarnos cualquier historia para concretar una venta. O nos encontramos en presencia de un artesano, que baña sus instrumentos en pasión y amor por lo que hace. 

5.- El diseño: Es por supuesto una parte linda e importante de nuestro cuenco, pero no debe priorizarse nunca ante ninguno de los otros 6 factores. Los cuencos más hermosos y llamativos, suelen centrar su potencial en este aspecto, descuidando por completo los verdaderamente importantes. Si bien el acabado debe reflejar el grado de dedicación que su gestor le brindó, los mejores cuencos suelen tener un diseño más bien rústico, que excesivamente pensado.

6.- El tamaño: Este punto depende principalmente del propósito que el cuenco tendrá en tu vida. Si lo buscas para conectar con el sonido a través de una meditación, para acompañar y complementar una sesión de Reiki, o para un trabajo terapéutico vibracional, como los masajes con cuencos. Contrario a lo que se comenta, no es necesario contar con un cuenco para cada chakra. Podes empezar con un solo cuenco, que será la puerta de entrada a este extenso camino. Si lo buscas para meditar o para complementar una sesión de Reiki, la elección se inclina por los cuencos más pequeños o agudos. Estos tienen más capacidad de generar volumen y de ser escuchados a una distancia media. Por otro lado, si estás incursionando en el trabajo físico como los masajes con sonido, los cuencos grandes y más graves serán la herramienta ideal. Los de mayor tamaño generan frecuencias bajas y tonos graves, estos tienen más capacidad de relajar los músculos y tejidos del cuerpo que los cuencos agudos o pequeños. También tené en cuenta los siguientes factores: 

- Los sonidos graves se proyectan hacia abajo, y se expanden con más facilidad dentro del cuerpo, a través de los huesos. Este factor es el más útil e ideal para el trabajo sobre camilla.

- Los sonidos agudos se proyectan hacia arriba, y fluyen con más facilidad a nivel ether. Sus ondas se expanden en el aire y llegan con más facilidad a tus oídos o a los de quienes te escuchan.  El cuerpo físico tiene menor capacidad de percibir estos sonidos.

- Cuencos agudos para chakras altos, Cuencos graves para chakras bajos. Si bien nos podemos perder por horas en todas las teorías que relacionan a cada sonido o nota con cada chakra, un truco infalible es usar Cuencos agudos para los chakras altos y graves para los bajos. Es muy complejo e inexacto afirmar que tu chakra laringio vibre a la misma frecuencia que el de quien escribe, y al mismo tiempo que determinado Cuento Tibetano. Si consideramos que rara vez podremos encontrar un cuenco de cualquier tipo, perfectamente afinado en una nota musical, este parámetro se vuelve muy difícil de aplicar y poco practico. Sin embargo, es fácil notar como los cuencos graves afectan de forma positiva al cuerpo, desde la punta de los pies hasta el plexo solar. Y cómo los cuencos medios y agudos acarician sutilmente los chakras desde el plexo, hasta la coronilla. 

7.- El sonido: Si bien los 6 puntos anteriores son super importantes, no dejes que te distraigan demasiado. Un buen cuenco es el que suena bien! Puede estar hecho con los mejores metales o con el mejor método que la industria pueda proveer, pero si suena mal, no es un buen cuenco. Lo más importante, en nuestra opinión y experiencia terapéutica, es que el cuenco refleje en su sonido, todo el amor que un artesano pone en su trabajo, en la dedicación a cada detalle y parte del proceso de elaboración, la energía que pone en su trabajo, y el conocimiento que sus años de experiencia han nutrido. Estos factores resultan en un indiscutible y maravilloso sonido que puedes percibir con facilidad. 

Si te gustó esta breve guía, querés saber más sobre los Cuencos Tibetanos y profundizar en estos conceptos, te invitamos a participar en el próximo Seminario Intensivo de Cuencos Tibetanos, en Saavedra. 

+ Acerca de NosotrosSomos creadores y fabricantes de diversos instrumentos para musicoterapia, como Gongs, Cuencos Tibetanos, Sattva Drum, Handpans, entre otros. Dedicamos nuestra energía a su estudio y desarrollo desde hace más de 7 años, usando una técnica especifica para cada instrumento y así lograr la mejor calidad posible, sobre todas las cosas. 

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